miércoles, julio 01, 2009

MAC

Fue un sábado a la mañana, estábamos solos en su casa. Muchos sábados solíamos al despertarnos quedarnos para planear qué hacer, si almorzar ahí, o hacer una pequeña vianda, para ir en bicicleta hasta Palermo.
Mientras conversábamos, sonó el teléfono, atendió y era una amiga que le decía que necesitaba verlo, porque su MAC tenía un problema y tenía que hacer un trabajo muy importante para entregar el lunes. Sacó el auricular de su oído, y tapando con su mano derecha el parlante me comenta la situación y me pregunta si me molesta quedarnos ahí, para que pudiese ayudar a su amiga, negué con mi cabeza, y continúo hablando con ella.

Fui a la cocina, a preparar el desayuno, estaba de frente a la mesada cortando naranjas para hacer un jugo, cuando sentí su presencia detrás mío, sus manos acariciaron mi cintura y empezó a mover su cadera hacia un lado y hacia el otro, y comencé a sentir su pene que acariciaba mis nalgas, sus manos subieron hasta mis tetas, y sus dedos jugaban con mis pezones, tocándolos, pellizcándolos. Su boca y su respiración en aumento rozaron mis oídos. Metió su mano debajo de mi pantalón y fue hasta mi vagina, su lengua jugaba en mi cuello. Me di vuelta y sentí la presión de su pelvis contra el mío. Su pene estaba erecto. Le desabroché su cinturón, bajé el cierre, y metí mis manos entre sus piernas, empecé a masturbarlo. Su respiración, su jadeo se hacía cada vez mas intenso, y yo me excitaba cada vez más, al verlo tan hombre. Me arrodille y con mi lengua comencé a jugar con su pene. Lo introducía en mi boca una y otra vez, estaba mojado, mi saliva lo cubría entero…escuchamos el timbre, nos miramos en complicidad y sonreímos. Se subió el pantalón, y se puso una remera holgada para disimular su erección, y bajó a abrirle a su amiga.

Caminé hacia el balcón, y miré el cielo que apostaba a la lluvia, parecía ser un día transpirado, húmedo y la idea de ir a Palermo se alejaba… No conocía a su amiga, y me daba intriga… sería linda? Haría cuánto que eran amigos? Habrían tenido relaciones? Mis preguntas se interrumpieron al escuchar sus voces detrás de la puerta, la llave entrando en la cerradura y ellos ingresando. Me presentó ante ella y al verla, de alguna forma me resultó atractiva.
Su pelo era negro, las formas de su cara eran rectas, y tenía un lunar al finalizar la ceja derecha, eso fue lo que más me gustó.. su mirada parecía focalizada, con un punto y aparte.

Volví a la cocina a terminar de hacer el jugo para los tres, lo serví y fui a sentarme al sillón al lado de la ventana, a leer Delta de Venus de Anais Nin, mientras ellos trabajaban. Leyendo, recordé que días atrás había tenido un sueño erótico, y Anais me incitaba a no dejarlo ir de mi mente… Extrañamente para mi, tenía deseos de hacerlo realidad.
Había pasado media hora, y los miraba sentada desde el sillón, cuando le hice señas con mi mano indicándole que quería que vayamos a su habitación. Se levantó de su silla y nos encontramos allí. Lo llevé contra la pared, le acaricié el pene y lo besé muy caliente. Me miró y no terminaba de comprender qué estaba haciendo, ya que su amiga estaba a metros de nosotros, cuando le dije al oído con voz muy baja y entrecortada:"la quiero a ella…" Se excitó y volví a sentir contra mi pelvis su pene duro, que me presionaba.

Su amiga, esperando y dudando acerca de nuestra ausencia, escuchó jadeos desde la habitación, y decidió entrar. La vi llegar atándose el pelo con una hebilla, y la expresión de su cara al mirarnos, me decía que entendía y le atraía lo que veía… desabotonó su camisa dejándose su soutien negro de encaje, me acerqué a ella, la besé suavemente en los labios. Nunca había besado a una mujer, la sensación en mi boca era de seda. Nuestras lenguas empezaron a jugar lentamente, mientras él nos miraba y se masturbaba. Fuimos las dos hacia él, que estaba arrodillado en la cama, me puse detrás y recorrí su cintura con mi lengua y mis dedos, impulsé su espalda hacia delante, y ella acostándose debajo comenzó a lamer su pene. Metí uno de mis dedos y mi lengua en su ano, mientras la boca de él lamía las tetas de ella y sus manos tocaban las mías. Se levantó, y con fuerza me acostó en la cama, metió dos dedos y su lengua en mi vagina, la mire a ella, que se acercaba a mi pecho, y cerré los ojos relajándome para comenzar a sentir por primera vez, dos lenguas en mi cuerpo. Ella cubrió mis ojos con una venda. Mis otros sentidos se agudizaron, oía la respiración de los tres, olía nuestros cuerpos mojados y comencé a sentir pequeñas gotas de aceite que caían sobre mi pecho, estómago, y sobre mi vagina.
Me penetró suavemente, introduciendo sólo el glande de su pene erecto, una y otra vez despacio, para después hacerlo con fuerza, metiendo todo su pene adentro, bien adentro. Mi exhalación cada vez más enérgica, su pene adentro mío, mi flujo me mojaba toda, mi vagina se contrajo y sentí un estremecimiento de plenitud…
Seguía sin ver que pasaba a mi alrededor, pero pude tocar su brazo y su mano, su dedo estaba dentro de ella, y decidi meter mi dedo también, en ese momento sentí su vagina y la escuchaba gemir…
El suave tacto de una pluma, recorría mi cuerpo, sintiéndola sobre mi cuello, mis tetas y mis piernas. Ella me desvendo los ojos, y él salió de adentro mío.
Juntas comenzamos a masturbarlo, nuestras lenguas le recorrían el pene, lo mojaban, y él no podía dejar de mirarnos. Lo introducía en mi boca y salía para dejar que ella se lo metiera en la suya, y luego volvía a meterlo en mi boca deliciosamente. Nuestras lenguas se rozaban, y mientras lo lamíamos a él nosotras nos besábamos… Su excitación se hizo liquida, espumosa, blanca, nuestras tetas, pelo, ojos se salpicaron con su esperma… la bese a ella, y él se incorporó a este beso.
Ahí estábamos los tres, terminando, sellando con un beso sensual, lento y suave este triple orgasmo.
Ella se vistió, guardó su MAC en un bolso, la despedimos con un abrazo y se fue. Salí al balcón y pude ver el cielo despejado, apostando esta vez a la continuidad de un día con sol. Le propuse hacer la vianda e ir a Palermo con las bicis. Salimos y el calor del día se sumaba al calor que adquiríamos al andar… pero esas gotas de sudor poco tenían en común con el sudor producido horas atrás.

martes, junio 30, 2009

Lavadero

La primera vez la despertó una voz nueva, casi extraña.
-"Voy al lavadero, te quedás durmiendo? o salimos juntos?"
"Mhm.. me quedo durmiendo"- Dijo, y automáticamente volvió a dormirse.

(No lo escuchó salir. No lo escuchó llegar)

La segunda vez la despertó con unos besos nuevos, casi extraños.
Sintió besos en la mejilla.
Besos en el cuello conjugados con un abrazo contenedor.
Hasta que de pronto aparecieron besos sueves, casi fantasmales en su boca.

Comenzaba a despertarse, a abrir sus ojos para entender qué día era, dónde estaba, y qué había pasado la noche anterior, a esta mañana tan dulce.

Pasó que escucharon música, hablaron, contaron anécdotas, proyectos, y hubo risas. Risas con ganas, con fuerza, sintiendo adrenalina de risa, carcajadas que al irse te dejan un exquisito dolor muscular en la boca y en la panza. Habían fumado, y esa mañana, las cajas de cigarrillo estaban vacías.

martes, marzo 03, 2009

Naturaleza

Un encuentro entre dos seres puede ser el más simple y sencillo: se coincide en una hora y en un lugar en particular. Entonces a esa hora y en ese lugar llega el primer ser y luego, llegará el segundo.
Listo. Encontrados.

Pero también un encuentro puede ser lo más complejo, y algo ausente en el tiempo.

Por ejemplo: existe un hombre y una mujer viviendo en el mismo tiempo histórico.
Quizás se hayan cruzado en un colectivo, o en unas vacaciones en la costa a los siete años, o quizás en una heladeria a los dieciseis. Pero eso es algo que, nunca, nunca sabrán.

Hasta que un dia cualquiera, o lo que hasta ese dia creen que es cualquier dia, ya que después comprenderán que ese fue el dia en que sus ojos se miraron por primera vez y las feromonas avisaron: "Me gustás".

Y con esa certeza, aparecen algunas dudas...
Existe un mapa para llegar a una persona? Uno pasa por otras postas, caminos, lugares, horarios, noches, dias, conoce demasiado, hasta que llega a un punto crucial? Existe un mapa de uno mismo? Quién lo tiene? Uno? O el otro ser?

Porque si uno convive toda su larga, mediana o corta vida consigo mismo y en ese camino recorre todos los dias su fisonomía, y sabe exactamente dónde tiene cada lunar, cada herida, cada cicatriz, y sabe exactamente qué parte del cuerpo lo erotiza más y qué otras partes se sensibilizan más, al ser tocadas, rozadas o mojadas... Pero de pronto llega el otro ser, y pareciera que llega con ese mapa, porque uno se da cuenta que hasta ese dia supo tan poco de sí, que asusta.

Ese ser llega, y roza cada centímetro de toda la piel que cubre al cuerpo, y ahi cada minúscula porción de las células, la sangre, átomos, glóbulos y todos los compuestos químicos que componen al cuerpo humano se ven afectados y una se siente volver a la naturaleza. Sentirse más que humana, sentirse aire, tierra, fuego y agua en transpiración... El cielo, el hombre y la mujer encontrados en un solo lugar.

Y ahi nace La Pregunta.
Nace en forma de sentimiento...y va creciendo en intensidad y profundidad como una bola de nieve al recorrer a miles de kilómetros de velocidad todo tu cuerpo, hasta detenerse en el corazón.

Esa energía instalada ahí va transformándose en palabras y le pregunta al otro cuerpo enfrentado:
"...Dónde estuviste todo este tiempo..?"
Y volvés a besarlo..y volás.